Son muchas las personas que a través de la herramienta del Networking buscan su crecimiento personal y el de sus propias empresas o emprendimientos. A falta de una amplia comprensión de esta herramienta, erróneamente dedican pocas horas del día a estudiar, aprender y practicar las enseñanzas propuestas. Pareciera que muchos creen que el dominio o la experticia del Networking requiere una dedicación de 1 o 2hrs al día tal como entrenar un deporte o practicar un pasatiempo, cuando es todo lo contrario. El networking debería ser visto como un estilo de vida.

Un nuevo estilo de vida es algo que internalizamos, que vive en nosotros, que forma parte de nuestro proceder, tal como revisar un mensaje de WhatsApp, abrir nuestro computador o manejar nuestro vehículo.

Varias de estas acciones las podemos realizar incluso en automático y una vez internalizadas se abre el abanico a nuevas posibilidades, movimientos, técnicas y acciones. Incluso nos volvemos más atrevidos, como aquel conductor que realiza una maniobra difícil o que charla mientras va conduciendo.

Al ser un nuevo estilo de vida mantendremos una predisposición constante por aprender, abstraer, practicar y enseñar todo lo relacionado al mundo del Networking, nuestro entorno se convierte en la antesala de la teoría puesta en práctica y el aprendizaje constante. Con esto de por medio nos aseguramos una curva de aprendizaje acelerada que nos llevaría a la habilidad.

Esta “puesta en práctica” puede ser llevada en todos los niveles, desde el más empresarial hasta el más familiar:
Por ejemplo, ese ejecutivo que va a una reunión de empresarios y grandes inversionistas, y finaliza su noche con 10 nuevos contactos, que posteriormente se convierten en socios, aliados o futuros compradores. Su aprendizaje de esta herramienta llamada Networking se vio materializada en nuevas oportunidades de crecimiento.

Otro ejemplo sería aquel padre que al salir de paseo con su hija se encuentra con ese ciudadano que le comenta un lugar donde comprar la leche de su bebe a un precio más económico y con la misma calidad, representando una ventaja para la familia.
Es sorprendente tomar consciencia de como un nuevo estilo de vida puede cambiar tu estado financiero e incluso el curso de tu vida en cuanto crecimiento personal o empresarial.

Vivir el Networking sumará muchas experiencias de referencia en la que hayamos puesto en práctica nuestros conocimientos, lo que nos dará una mayor confianza para enfrentarnos a situaciones próximas donde las pongamos a prueba, simplemente se convertirá en una curva de aprendizaje que acelerará nuestros resultados.

En conclusión, el Networking está en todo aquello que forma parte de nuestro día a día, ya que de forma virtual o presencial estamos conectados con otros seres humanos. Sería poco provechoso vivir sin tomar consciencia de que estamos respirando NETWORKING y que ganar experticia puede llevar nuestra vida a un siguiente nivel.